La isla de Saint Martin (o Sint Maarten) es la masa de tierra más pequeña del mundo, y es compartida por dos países. En sólo 88 kilómetros cuadrados coexiste territorio francés y de las Antillas Holandesas.
Dos Países, una isla y múltiples opciones
La parte francesa comprende alrededor de dos tercios de la isla y es técnicamente una parte de Europa y de la Comunidad Europea. La parte holandesa es una isla miembro de las Antillas Holandesas y forma parte del Reino de los Países Bajos, pero no se considera territorio europeo. En términos físicos, no existe una frontera real, sólo modestos monumentos y señales. La isla es conocida como un un paraíso vacacional con playas y vida nocturna espectaculares, y tiendas y restaurantes de los mejores del Caribe.
Aunque 88 km cuadrados parecen poco y nos hacen pensar en que no hay mucha variedad de actividades y paisajes, la llamada “isla de la amistad” esconde grandes sorpresas que sólo puedes descubrir si la visitas: su cordillera central prevé un terreno accidentado e interesante, con sinuosas carreteras cuesta arriba y cuesta abajo, recorriendo colinas a través de pequeñas aldeas y aun gran cantidad de tierra virgen.
Paraiso Caribeño
Saint Martin guarda la laguna más grande del Caribe: Simpson Bay Lagoon, sin salida al mar, con la excepción de dos canales con estrechos puentes. La laguna es lo suficientemente grande para acoger barcos de vela y es el hogar de una flota de yates gigantes, que están atracados en el puerto deportivo de lujo o anclados en las aguas protegidas. San Martín se ha convertido en el centro deportivo del Caribe, puerto de origen de algunos de los yates más extravagantes del mundo.
San Martín es también el hogar de los residentes de más de 90 naciones diferentes, lo que pone de manifiesto su riqueza cultural.
Deportes en St. Martin
Para los amantes del sol y el buen clima, St. Martin cuenta con una gran cantidad de actividades que ofrecer para todas las edades e intereses. La mayoría de los hoteles de la isla tienen una amplia oferta de actividades con personal especializado y listo para adaptarse a su horario y deseos: Vela, surf, bodyboard, wakeboard, esquí acuático, buceo para-vela, windsurf, buceo, kayak, Kite-surf” o “Fly-surf” son sólo algunas de las actividades acuáticas. A ellas se suman paseos a caballo, senderismo, bicicleta de montaña, ir de compras, actividades infantiles, excursiones a islas cercanas, saltos en paracaídas, expediciones a la selva, y turismo un poco más citadino y tranquilo.
Los núcleos urbanos cuentan con muchos museos y lugares históricos, galerías de arte y parajes para visitar. Los visitantes suelen sorprenderse de la gran cantidad de historia que condensa esta pequeña isla, próspera y multicultural.
Los amantes del mundo ecuestre están de suerte si se encuentran en St. Martin. Existen 4 establecimientos abiertos al público, para turistas y residentes por igual, sin ningún tipo de distinciones a la hora de contratar servicios (los turistas no son obligados a contratar una cosa u otra) Haydos “ranchos” en el lado holandés.
La Escuela de Equitación San Martín es mejor para aquellos que quieren tomar lecciones para principiantes o mejorar en las habilidades existentes, y cuentan con establos para paseos variados, incluyendo paseos temáticos, bajo la luna llena y con champagne para los más románticos, o aventureros para los más valientes.
En el lado francés hay otras empresas que ofrecen paseos a lo largo de playas de arena blanca, y a través de senderos que conducen desde Oyster Pond a Orient Bay, recomendado para aquellos con un poco más de experiencia , ya que hay que galopar en la playa.
Por su parte, el club de equitación ubicado en Bayside ‘Le Gallion’, ofrece desde paseos en poni para los más pequeños, hasta saltos ecuestres. Hay paseos que pasan por una de las reservas naturales de San Martin, y otras actividades que hasta incluyen natación con el caballo en el Océano Atlántico.
Si deseas conocer más de las opciones de viajes para el verano que os recomendamos, no dejéis de visitar los siguientes enlaces:






